Torrent
Vall Companys
Nutrición y salud

Partes del pollo Partes del pollo

Alitas
Son muy económicas y es la mejor opción es servirlas como aperitivo.
Fontova propone; "asarlas al grill y acompañarlas de chimichurri" – salsa argentina hecha de hierbas aromáticas.

Contramuslo
Entero o en escalope. Es una carne muy jugosa, ideal para empanar, hacer brochetas o taquitos con salsas.

Pechuga
Es el corte más versátil. Los filetes sin grasa, deshuesada y sin piel permiten muchas técnicas culinarias; grill, fritas, rellenas o cocinadas. Una forma de cocinarlas es saltearlas en la paella y acompañarlas de tomate al horno.

Jamoncitos
Los jamoncitos del pollo son parte inferior de la pata por debajo de la articulación de la rodilla. La parte preferida de los niños.

Muslos
Los muslos pueden cortarse con el hueso o en filetes. La carne es más oscura, más sabrosa y es ideal para hacer brochetas.

Menudos
Ideal para una buena sopa. La molleja se puede preparar rebozada y frita en la sartén o guisada con arroz y verduras.



Valores nutricionales

En la tabla siguiente encontrará los principales valores nutricionales de la carne de pollo.

Además, en caso que le interese ampliar la información, mediante este enlace podrá consultar los valores nutricionales de la carne de pollo a nivel global. En este caso pertenecen al servicio de búsqueda del Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos. El valor energético se expresa en KJ y Kcal y el resto de valores se expresan por cada 100 g de producto.
http://ndb.nal.usda.gov/ndb/

POLLO ENTERO Valor energético en 100 g
g
KJ
Kcal
VALOR ENERGÉTICO TOTAL
503
126
GRASAS
3,8
139
34
de las cuales
ácidos grasos saturados
1,1
HIDRATOS de CARBONO
0,0
0
0
de los cuales
azúcar
0,0
FIBRA ALIMENTARIA
0,5
4
8
PROTEINAS
21,2
360
85
SAL
0,2




El pollo en la dieta

La carne de pollo es baja en grasa, en calorías y en colesterol, y tiene unos altos niveles de proteínas de calidad, por lo que es perfecta para mantener la línea y la salud, ya que además contiene los nutrientes necesarios para el crecimiento, desarrollo y funcionamiento de nuestro organismo:

RICA EN VITAMINAS
  • Vitamina B, vital para el funcionamiento del cuerpo y su organismo. Proporciona energía a través de los nutrientes, interviene en el crecimiento y división celular, produce hormonas, enzimas y proteínas importantes para el cuerpo, mantiene la salud de las arterias y del corazón, preserva el sistema nervioso, cuida la mente y potencia el sistema inmunológico.

  • Vitamina B6, ayuda a mantener los vasos sanguíneos sanos y fomenta el metabolismo, ayudando a quemar calorías.

  • Vitamina B2, rico en la riboflavina que se encuentra en el hígado de pollo, que nos permitirá reducir drásticamente los problemas de la piel y reparar la piel seca o dañada.

  • Vitamina B12, es indispensable para la médula ósea, contribuye al sistema nervioso, y posibilita la creación de glóbulos rojos y el funcionamiento gastrointestinal.

  • Vitamina A, alta cantidad de alfa y beta-caroteno, licopeno, retinol, y todos los derivados de la vitamina A, esenciales para una salud visual ideal.

RICA EN MINERALES
  • Hierro, vital en la producción de glóbulos rojos.

  • Fósforo, un mineral esencial que nutre los huesos, los riñones y el hígado, y equilibra la función del sistema nervioso.

  • Potasio, básico para el movimiento muscular y el ritmo cardiaco.

  • Zinc, que contribuye al sistema inmunitario.

  • Triptófano, un aminoácido que aumenta los niveles de serotonina, mejorando el estado de ánimo.

  • Selenio, esencial en el rendimiento del metabolismo y del sistema inmunológico.



Formas de cocción

El pollo es un plato que se puede disfrutar de mil maneras diferentes, desde las más saludables (como la brasa, la plancha o a l'ast, que conservan todo el sabor y cualidades del pollo sin añadir grasas extra) a las más elaboradas y sabrosas como los rustidos, los horneados, el siempre delicioso pollo frito o un reconfortante caldo con verduras.

Cuando cocinemos carne de pollo, es importante cocerla bien para asegurarnos de que hemos destruido a los patógenos que puedan estar en la piel, como la salmonella o el campylobacter. Para ello, la temperatura mínima adecuada en el interior de la pieza debe superar los 74º C.

Hay que tener en cuenta también que cuanto más tiempo cocinemos este alimento, se perderá una mayor cantidad de nutrientes y la carne, ya de por si baja en grasas, puede quedar excesivamente seca. Por eso, las cocciones rápidas como la plancha, la brasa o el asado son más saludables y jugosas, más allá de las grasas que se añadan.